Ataúdes sobre Vías: Morena condena a muerte a los pasajeros del Tren Interoceánico

Sin seguro de vida y sin seguridad física: El gobierno Morenista convierte al Interoceánico en una trampa mortal y un paraíso para el crimen organizado tras el trágico accidente en Oaxaca.

1/8/20262 min read

La tragedia de hace apenas unos días en el Istmo de Tehuantepec no fue suficiente para despertar la conciencia de un gobierno cegado por la soberbia. Hoy se revela que el Tren Interoceánico opera bajo condiciones que rayan en lo criminal: la obra insignia de la administración no solo carece de seguro para pasajeros, sino que para este 2026 ha decidido dejar a los usuarios a merced de la delincuencia al eliminar cualquier presupuesto para seguridad privada en estaciones y trayectos.

Es inaudito que tras un descarrilamiento que enlutó a familias oaxaqueñas, la respuesta oficial sea el abandono total. Al no contar con un seguro, el Estado le dice a cada pasajero que, en caso de otro "accidente" provocado por sus materiales de desecho, ellos y sus familias quedarán en el desamparo absoluto. Morena no solo construye mal; construye con un desprecio absoluto por la vida humana, ahorrando en seguridad lo que seguramente se desvía hacia las campañas o las cuentas del "Clan".

Un banquete para el crimen organizado

Dejar un trayecto estratégico como el Interoceánico sin vigilancia profesional es, en los hechos, entregarle el tren al narcotráfico y a las bandas de asalto que controlan la región. Sin guardias en las estaciones ni protección en los vagones, el gobierno está invitando al crimen a servirse de los pasajeros. Es una negligencia planificada: Claudia Sheinbaum y su gabinete saben que la zona es de alto riesgo, y aun así, lanzan a los ciudadanos a una vía sin ley, sin protección y sin garantía alguna de regresar vivos a casa.

La denuncia es frontal: el Tren Interoceánico es hoy el monumento a la irresponsabilidad gubernamental. No se puede hablar de "progreso" cuando el usuario viaja con el miedo de un descarrilamiento y la certeza de que nadie lo cuida de un asalto. Morena ha creado un sistema de transporte tercermundista con precios de lujo y riesgos de muerte. Viajar en el Interoceánico es hoy un acto de fe suicida auspiciado por un Estado que prefiere inaugurar fierros oxidados que garantizar la vida de quienes los abordan.