¡Campeche bajo fuego! Layda Sansores falla en proteger incluso a sus propias operadoras políticas

1/13/20261 min read

La violencia alcanzó un punto crítico en Campeche. La ejecución de Sara Ferrer en Ciudad del Carmen confirma que la estrategia de seguridad del gobierno estatal está rebasada y que el discurso oficial ya no resiste el contraste con la realidad.

El crimen no puede leerse como un hecho aislado. Ferrer se convierte en la cuarta figura vinculada a Morena asesinada durante la administración de Layda Sansores, un dato que evidencia fallas estructurales en prevención, inteligencia y reacción. Si el Estado no protege a quienes operan políticamente, la señal para la ciudadanía es devastadora.

La narrativa de “estado seguro” se derrumba. La prevención no anticipó, la inteligencia no contuvo y la respuesta fue tardía. A ello se suma la ausencia de información clara sobre avances, detenciones relevantes o una ruta verificable para evitar la repetición de hechos similares.

Ciudad del Carmen vive bajo tensión permanente. Comercios ajustan horarios, familias cambian rutinas y el miedo se normaliza. La violencia no distingue cargos ni colores cuando el Estado abdica de su función básica: proteger la vida.

Campeche exige acciones inmediatas: investigación exhaustiva, responsables detenidos, coordinación real y un giro urgente de la estrategia. Gobernar es proteger. Hoy, con este crimen, queda claro que ese deber no se está cumpliendo.