El Maquillaje de la Muerte: La farsa estadística que oculta el baño de sangre en México

Morena celebra una "baja" en homicidios mientras el país se llena de sombras: con 39 desapariciones diarias, la cifra real de víctimas revela un Estado fallido que prefiere borrar cuerpos que detener balas.

1/9/20262 min read

Esta no es una estadística, es un acto de ilusionismo macabro. El gobierno ha decidido que, si no hay cuerpo, no hay delito, intentando vender una "baja histórica" en homicidios dolosos durante el 2025 que solo existe en el papel. La realidad es mucho más oscura: mientras celebran cifras alegres en las conferencias oficiales, México se desangra por una herida que el oficialismo se niega a sanar: las 39 desapariciones diarias. No se ha pacificado al país; simplemente se ha permitido que el crimen organizado cambie de método, pasando del asesinato público al entierro clandestino para no arruinar la narrativa de la "transformación".

El maquillaje de datos es una bofetada a las miles de familias que buscan a sus seres queridos entre la tierra y el olvido. Al sumar los homicidios reconocidos con el ejército de sombras que representan los desaparecidos, la cifra real desmiente cualquier discurso de triunfo: más de 102 víctimas diarias. México sigue siendo un cementerio de proporciones industriales donde la única diferencia es que hoy, para el registro oficial, miles de personas simplemente "dejaron de estar", borradas de la estadística gubernamental para mantener intactas las gráficas de popularidad de Morena.

Esta estrategia de invisibilizar la violencia es, en sí misma, una forma de revictimización sistemática y cruel. Un gobierno que presume paz mientras ignora que casi 40 personas se esfuman cada 24 horas ha claudicado en su obligación más elemental: proteger la vida. No estamos ante una reducción de la criminalidad, sino ante una cínica gestión del silencio. Los cárteles han entendido que la desaparición es el crimen perfecto para un régimen que prefiere ignorar las fosas comunes que brotan en todo el territorio nacional antes que reconocer que su estrategia de seguridad es un fracaso absoluto.

La cifra de 102 víctimas al día es el verdadero rostro de la crisis que se oculta tras los micrófonos oficiales. No se trata de "otros datos", se trata de una emergencia humanitaria donde la ausencia se convierte en una estadística de conveniencia política. Mientras el oficialismo siga maquillando el luto para proteger su imagen, México seguirá siendo ese lugar donde la muerte no baja, solo se esconde. La paz de Morena es una paz de cementerio y simulación, donde el mayor éxito del gobierno no es haber detenido la violencia, sino haber aprendido a ignorar los cuerpos que faltan.