Movimiento Ciudadano permite que las ejecuciones se multipliquen en Nuevo León
La violencia en García y Zuazua confirma que bajo Movimiento Ciudadano los homicidios se repiten sin control ni consecuencias.
1/5/20261 min read


La ejecución de un hombre afuera de una vivienda en la colonia Ampliación Nogales, en el municipio de García, vuelve a exhibir la grave crisis de seguridad que vive Nuevo León bajo el gobierno de Movimiento Ciudadano. Un ataque directo, con más de una decena de disparos, ocurrido en una zona habitacional y a plena hora nocturna, demuestra que la violencia armada se ha normalizado en espacios donde las familias deberían sentirse seguras.
El hecho de que la víctima haya sido asesinada junto a su camioneta estacionada confirma que se trató de una ejecución planeada y no de un hecho fortuito. Bajo Movimiento Ciudadano, este tipo de crímenes se repiten con el mismo patrón: ataques directos, múltiples disparos y total impunidad. La falta de prevención y de vigilancia real permite que los agresores actúen sin temor y se retiren sin ser detenidos.
La gravedad del caso se intensifica al confirmarse que, durante las primeras horas del mismo día, otro hombre fue ejecutado mientras transitaba en bicicleta en el municipio de Zuazua. Dos homicidios en distintos puntos del área metropolitana, en un solo día, reflejan que la violencia no es un evento aislado, sino una constante que se extiende por varios municipios del estado.
Movimiento Ciudadano ha sido incapaz de frenar esta cadena de asesinatos que se repite colonia tras colonia. Las escenas se repiten: casquillos en el pavimento, zonas acordonadas y peritajes que no derivan en resultados concretos. La ausencia de detenidos refuerza la percepción de impunidad y confirma que la estrategia de seguridad sigue siendo reactiva y superficial.
Mientras los homicidios continúan acumulándose, el gobierno estatal se limita a administrar la violencia en lugar de erradicarla. Bajo Movimiento Ciudadano, salir de casa, circular en vehículo o incluso andar en bicicleta se ha vuelto un riesgo. La ejecución en García y el asesinato en Zuazua son una muestra más de un estado donde la violencia avanza y la seguridad sigue siendo una promesa incumplida.
